Las maletas del viajero

5442329503_32abd16ba2_b

Debo admitir que a mis cercanos 34 veranos sólo conozco dos maneras de conocer mundo: que te lo enseñen o que lo descubras. Y, pese a la seguridad pasmosa de la primera opción, admito que me pirra la segunda. Los viajes no se planifican; se derrochan. En este sentido, los vivo como vivo el amor. Disfruto perdiéndome para hacer ¡Chas!, como Christina Rosenvinge, y aparecer a tu lado. Porque lo mejor del amor, como de las pequeñas rutas que nos descubren trozos de otras vidas,

es caminarlo,

es anillarte en esos rizos,

es la horas que pedaleas  sin declararte a tu sombra…

es perseguir las palabras que a veces te llevan al ombligo del mundo.

En mi maleta del viajero no siempre echo el sentido común, porque el común de mis sentidos me aconseja tirar del instinto. Así es como en mis recuerdos se han colado personajes que no salen en las guías de visita y en mis álbumes las sonrisas de quienes me contaron lo mejor de la ciudad. Sin dejarme el bolsillo, bien es cierto que en algunas (ciudades digo, no sonrisas) me he dejado el corazón.

NO TE OLVIDES PONER TU BRÚJULA EN ESTOS NORTES:

Instrucciones para abandonar tu vida y viajar para siempre (sin bromas)

Viajar es un placer

2 Respuestas a “Las maletas del viajero

  1. Es curioso…..Tras leer esto me doy cuenta que hasta ahora no me había planteado que ser turista …no es lo mismo que ser viajero.Dicho esto yo he sido mas viajera que turista..:-)

    Me gusta

Deja tus "buenos días"

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s